No sé qué pretendes con esa sonrisa marcada por espuma de
esa cerveza fría con la que has brindado con mi caña con limón. No sé si
quieres que confíe en ti o qué desconfíe de tus palabras. Primero me abrazas, y
luego me pellizcas la espalda.
Intento leer el idioma de tus ojos, que cada vez son más
pequeños. No sé si por la cerveza o por el calor del momento. Estudio tus
manos, finas pero fuertes, que recorren tu barba y después buscan el aire para
hacerlo bailar entre tus dedos.
Y es que yo ya no sé qué hacer… ¿Y si me quedo? ¿A seguir
andando por este camino extraño, lleno de luces y sombras, que no sé si acabará
en algún claro o me llevará a un acantilado? ¿Y si me voy? ¿Recojo mi bolso del
suelo, te mando un beso al aire y cruzo la puerta con una lágrima de maleta?
Y ahí está, acabas de volver a sonreír... Y le doy un trago largo a mi caña…
Sonrió, y decido quedarme en la entrada, para ver disfrazarte de lobo o de
oveja.
¿A qué esperamos? ¿Por qué no vuelves? Te doy miedo, o te das
miedo. Si nunca estuvimos juntos no fue por mi, tampoco fue por ti; fue por las
pocas ganas que había acumuladas en nuestras mochilas. No teníamos ganas de
vivirnos, no había tiempo de querernos.
¿A qué esperas? ¿Por qué no te vas? Si ya no hay ganas, si
ya se ha acabado todo. Si no me miras con los ojos lagrimosos, si tus labios ya
no pronuncian mi nombre en tus sueños. No esperes que los siempre que
pronunciamos, fuesen ciertos. Siempre no es siempre, y nunca pasará nada.
Estaba navegando por este amplio mar que llaman Internet, y me he topado de frente con uno de los mejores regalos de reyes que me podían hacer. Yo, que soy romántica hasta endulzar la sal, adoro el sofá y las palomitas sobre todas las cosas, y los domingos sin salir de casa son una bendición divina, he encontrado el paraíso hecho lista numerada. La página web decine21.comha publicado una lista con las 100 mejores películas románticas de la historia. Como bien han dicho en la introducción de esta lista:
'El amor está en todas partes, y más si se trata de películas románticas. Confeccionar esta lista no ha sido nada fácil, precisamente porque el amor lo vive cada uno a su manera. Una escena que para algunos podría resultar muy sentimental, a otros les puede fascinar o no afectar lo más mínimo. También puede ocurrir que alguna escena más cerebral o meditada, pueda ser el culmen del amor para un tipo de espectadores. Hay muy diferentes sensibilidades.
Además, por si esto fuera poco, el amor se compagina bien con todos los géneros, de modo que es muy difícil encontrar una película en donde no haya amor. Lo seres humanos lo necesitamos. Esta lista es por eso muy variada, aunque por supuesto abundan sobre todo aquellos filmes directamente románticos, donde el amor es lo primero."
De esta larga lista, solo he visto nueve (¡Qué poco romántica y cinéfila me siento!):
'La Cenicienta': Disney realizó en 1950 una pelicula que cuenta la historia de un cuento de hadas folclórico sobre una niña esclava de su madrastra y hermanastras. Esta película de Disney está inspirada en la versión de Charles Perrault.
La Bella y la Bestia: es una película animada producida en 1991 por Walt Disney Feature Animation. Está basada en la versión revisada y abreviada de Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en la que una joven se enamora de una bestia. Es la primera película animada nominada al Óscar a la mejor película, puesto que en esa época aún no existía la categoría de "la mejor película de animación".
(¡Oh! ¡Qué gran infancia!),
Love Actually: es una comedia románticabritánica de 2003 escrita y dirigida por Richard Curtis. Es la película ideal para los amantes de la navidad y de los milagros navideños y amorosos.
Titanic: es una película estadounidensedramática-de catástrofe de 1997 dirigida y escrita por James Cameron. La trama, una epopeyaromántica,relata la relación de Jack Dawson y Rose DeWitt Bukater, dos jóvenes que se conocen y se enamoran a bordo del transatlántico RMS Titanic en su viaje inaugural desdeInglaterra a Nueva York. Pertenecientes a diferentes clases sociales, intentan salir adelante pese a las adversidades que los separarían de forma definitiva. (Dudo que fuese necesaria esta descripción. ¿Quién no ha oído hablar de Titanic?)
Desayuno con diamantes:es una película estadounidense del género comedia, rodada en 1961. Inspirada en el libro escrito por Truman Capote con el mismo título, el argumento habla sobre un tímido escritor Paul Varjack y Holly Golightly, una aspirante a actriz un tanto extravagante, que se convierten en vecinos y sus vidas da un giro de 180 grados.
Ghost: es un drama-thriller dramático-fantástico de 1990, escrita por Bruce Joel Rubin y dirigida por Jerry Zucker. Ganó dos Oscar, a la mejor actriz de reparto y al mejor guion original, y fue nominada a otros tres: a la mejor película, a la mejor música y al mejor montaje. La historia de amor que cuenta esta película va "más allá" de cualquier historia, ya que uno de los protagonistas no está muy presente.
Grease:es una películamusicalde1978ambientada en losaños 50, dirigida porRandal Kleiser. Basada en elmusical homónimode1972 creado porJim JacobsyWarren Casey. El musical cuenta la historia de amor adolescente entre del rebelde Danny Zuko y la inocente Sandy Olsson. Ambos se conocen durante el verano y al despedirse ninguno de los dos piensa en que se vayan a ver de nuevo. Pero se equivocaban.
Pretty Woman: es una comedia romántica protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere. Dirigida por Garry Marshall. Fue estrenada en1990 en Estados Unidos. Edward Lewis (Richard Gere) es un rico hombre de negocios que viaja a Los Ángeles, donde se aloja en una suite de un lujoso hotel. Una noche se lleva al hotel a una prostituta, Vivian Ward (Julia Roberts), con la idea, en un principio, de que se quede solamente una noche...
Lo que el viento se llevo: es una de las películas más famosas de la historia del cine. Basada en la novela del mismo título de Margaret Mitchell, su rodaje supuso cambios importantes en la técnica cinematográfica. En el momento de su estreno fue la película más cara que se había rodado, y también de las más galardonadas por haber recibido diez premios Óscars, récord que mantuvo hasta el año 1959. El argumento se basa en que a mediados del siglo XIX. Scarlett O’Hara, una bella joven caprichosa y pasional, vive en una de las grandes mansiones del sur de los Estados Unidos rodeada de esclavos negros y todo tipo de lujos. Lo único que no puede conseguir es a Ashley Wilkes, el hombre del que está enamorada y que, a su vez, está comprometido en matrimonio con su prima, Melanie Hamilton.
Echo de menos en esta lista películas como 'El Diario de Noah', 'Pearl Harbor', 'Un paseo para recordar'... pero, como se suele decir, para gustos los colores.
Os deseo muchos domingos de palomitas, manta, peli y abrazos.
A mí. ¿A mí me vas a hablar de amor? Yo que en un acto de fe perdoné lo imperdonable, me sequé las lágrimas hasta convertirlas en sonrisa y seguí mi camino sin mirar atrás. A mí tú no puedes hablarme de amor, no puedes. Al menos no deberías tener el privilegio de hacerlo. Quizás la vergüenza siempre ha sido una XS en la magnitud de tu conciencia y por eso lo haces.
Deja que sea yo la que te explique qué es el amor. Y si después de leer esto quieres seguir pensando como piensas, de acuerdo. Pero nocuentes conmigo.
El amor es el hoy, no el mañana. Es el ahora, el presente, el instante en que me miras a los ojos (o me tocas el culo). En el amor no hay excusas, ni miramientos. No existen los “luegos” ni los “ya iremos” o “ya haremos”. No valen los pretéritos imperfectos ni la sombra del pasado haciendo eco y mucho ruido en el presente. El amor es quererte, aceptarte. Con tus mil defectos y mil virtudes. Es el equilibrio perfilado entre tú y yo. Entre el espejo y tú. Entre tú y el mundo. El amor son esos cajones vacíos que esperan con ansias llenarse de nuevos recuerdos, de cartas aún por escribir y de fotos de lugares y momentos improvisados.Es la canción del invierno y el abrazo del verano. El amor es el todos los días. Es, el ser mejor persona y hacer todo lo posible sin esfuerzo para que tu pareja sea feliz. No es imposición ni desgana. No es obligación y una hora que determina el aburrido cucú, que siempre marca las seis de la tarde.
El amor no entiende de mentiras, de matices imperfectos o de prosas inconexas. El amor no llega tarde, no se olvida de los cumpleaños ni de tu cita con el dentista .El amor no son segundas oportunidades. Con una ya tienes bastante.
No es un sábado a destiempo ni un “te prometo que lo haré”. El amor no exige de cambios, los cambios ya vienen dados. No es la espera continuada de una transformación pedida a gritos. No es un juego de sábanas de tres. O de cuatro. El amor no es lo que muchas parejas tienen hoy en día. No es un “lo siento, no volverá a pasar”. No es un “no llores más mi amor, te prometo que te compensaré”. ¡No joder! Eso no es amor.
El amor es el hecho constante de saber que estás ahí, de que nunca podrías fallarme y si lo haces, yo te perdonaría. Es el hecho constante de mis buenos días y mis buenas noches. Es el respeto, la dedicación y la paciencia. Es el hecho constante del interés. El abrazo sincero y la mirada que nunca me abandona. Es el escudo que me protege de los bichos y bichas (por no llamarlas putas). Es el hecho agradecido de mi dedicación por ti. Es saber darme mi lugar y mi espacio, y de sentirte afortunado por tenerme a tu lado.
El amor es felicidad,no un nudo constante en la garganta. Es el “no te cambio por ninguna” y el querer contar arrugas a tu lado. Es preocupación a veces pero no puede superar nunca las ganas de reír, reír y reír. El amor es ese beso, ese olor, es eso que tú tienes y nadie más. Es el mejor sexo del mundo. Es el estar por encima de la envidia. O por debajo. Da igual, mientras no estés en ella todo irá bien. Es la distensión amena de tu compañía, el secreto que me confesaste mientras dormías y el brazo que me lleva a urgencias cuando no puedo mantenerme en pie. Es el apunte de mis descuidos, mi mejor amigo y mi mejor compañero de vida. De esta vida al menos. De las otras, ya veremos.
Porque ¿sabes qué te digo? Las poesías para los poetas, las promesas para los mentirosos y los hechos para los que de verdad se quieren.
Poco se habla de los que hacen resurgir tu mundo día a día; de esos amigos que siempre han estado ahí, y que te han visto en tus mejores, y en tus peores, tío.
Esos amigos que te llenan la copa cuando ves el vaso medio vacío, y te quitan la botella cuando estás al borde del abismo.
Los amigos que te miran y te dicen lo preciosa que eres; lo bonitas que haces que sean las calles cuando pasas. Los mismos que te ponen el pijama, el más ridículo pijama, cuando te quedas dormida en el sofá viendo una peli.
Poco se habla de como su abrazo puede hacer que todos los problemas se olviden. Sus bromas, sus cosquillas... son la llave para liberar cualquier miedo.
¿Y qué decir de cuando cuenta sus movidas, y tú no puedes entender por qué le han roto tantísimas veces la sonrisa a esas historias de amor tan jodidas?
E intenta ser payaso, cómico, estúpido, absurdo... Sonrisa, al fin y al cabo.
Poco se habla de los amigos que son verso, poema, poeta, y que no son ni Madrid, ni Barcelona, ni París, porque son hogar, refugio, sonrisa.
Poco se habla de esos amigos que te sacan a bailar bajo la lluvia, bajo el sol de agosto, y bajo las estrellas de cualquier cielo.
De esos que saben cuál es tu comida favorita, y de que color te gusta pintarte los labios.
Amigos que harían cualquier cosa por ser armazón y que nunca te hirieran.
Amigos que son la barra de un bar un viernes cualquiera, la copa, el alcohol, la fiesta, los "joder tío, te quiero, gracias por estar ahí"... Y la mañana siguiente, la resaca, el dolor de cabeza.
Y resucitar en un abrazo después del dolor en el pecho... Un abrazo de esos que hacen crujir los huesos y que te falte el aire.
Poco se habla de los amigos que escuchan siempre los versos de otros, para otros, y que en realidad son los que reconstruyen siempre el poema.
Por eso te he escrito esto a ti. Que siempre me has puesto los pies en el cielo, que me enseñaste que soñar se puede también con los ojos abiertos. Me dijiste que el amor no entiende de kilómetros, y me demostraste que el amor es una locura, en la que loco y loca, o loca y loca, o loco y loco, me da igual, no encuentran ni quieren encontrar la cordura.
Me has dado tanto que, incluso la poesía se queda corta.
Y sí, ya se que dices que soy un desastre; que pierdo el mando en la mayoría de las situaciones, eso de "¡joder pequeña, como la has liado!". Pero también me dices que soy preciosa, y que tengo un corazón que no me cabe en el pecho.
Que lo hecho, hecho está y tire para adelante. Porque tú me llevaste a una azotea para dejase de sentirme tan pequeña, y gritara que no tengo miedo a nada.
"Esta noche es Noche Buena, y mañana Navidad."
La Navidad son unas fechas marcadas por todos, cristianos o no cristianos, creyentes o no creyentes. Porque no importa el motivo oficial de esta celebración, importa lo que envuelve a esta.
El olor a leña perfuma las calles de los pueblos, las luces decoran cada rincón de las ciudades y la gente sale de sus hogares para sonreír a pesar del frío.
Tú que vuelves a la casa de tus padres, y ellos que te preparan la cena. Tus amigos que te esperan en el bar de siempre, con un abrazo como el de siempre, siendo los de siempre, aunque haya pasado el tiempo.
Él que vuelve del extranjero con regalos, sin saber que el mejor regalo es su regreso. Ella que lo espera como cada navidad debajo del muérdago.
Vosotros que esperáis un milagro el día de la Lotería, sin saber que estar juntos, es lo que hace importante a ese día, y que la botella de cava la podéis descorchar cuando os digan: "lo importante es tener salud".
Ellos que ya no están; y que en cada cena familiar se les guarda el sitio y se derrama una lágrima mientras se guarda el plato de más que, sin querer, se había preparado. Por ellos son los que nosotros brindamos.
Yo que espero tus doce deseos; y tú sin saber que mis doce deseos tuyos.
No dudes en abrazar en Navidad, porqué son fechas para ello.
No suelo "coger prestados" textos anónimos de otros sitios web, por el hecho de que sé cuanto cuesta crear, dar forma y fondo, a uno. Siempre tiene que haber una primera vez.
Hoy, hago la excepción con este texto.
“Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: uno con el que te casas o vives para siempre, puede ser el padre o la madre de tus hijos…Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella..”
“Y dicen que hay siempre, un segundo amor una persona que perderás siempre, alguien con quién nacíste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan de la razón y te impedirán siempre, alcanzar un final feliz.”
“Hasta que cierto día dejarás de intentarlo…Te rendirás y buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando, pero te aseguro que no pasarás ni una sola noche, sin necesitar otra beso suyo o tan siquiera discutir una vez más.”
“Ya sabes de quién que estoy hablando, porque mientras estabas leyendo esto, te ha venido un nombre a la cabeza. Te librarás de él o de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz (será sustituido por la calma), pero te aseguro que no pasará ni un solo día en que desearás que este aquí para perturbarte.”
“Porque a veces se desprende más energía discutiendo, con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien al que aprecias.”
Era una cálida mañana de mayo. El sol entraba por todas las ventanas, grietas y cerraduras que iba encontrando a su paso. Por muy pequeño que fuese el hueco, una pequeña lámina dorada se colaba para ver qué había al otro lado.
En este juego de esconderse y encontrarse, los rayos de luz descubrieron un cuerpo de mujer tendido bocabajo en la cama de una pequeña habitación.
Lloraba. No se escuchaban sus sollozos, pero su respiración era agitada y, de vez en cuando, absorbía por la nariz y repetía tres veces la palabra "mentira".
Ese cuerpo pasó tres días en la misma posición, y sin hacer nada más que repetir mentiras.
Cuando despertó de ese coma, se dio cuenta que ya no había más mentiras que recordar; las había enumerado, juzgado y sentenciado a todas. Ahora, el único que había quedado sin juicio era el juez.
Se incorporó de la cama, y mientras buscaba algo estable a lo que agarrarse, encontró con la mirada un espejo al otro lado de la habitación.
Recorrió con los ojos el reflejo de cada costura de su ropa arrugada; cada mechón de pelo enredado y sucio; cada poso de maquillaje descascarillado y seco; y no se reconoció.
Bajó la mirada, inspiró hondo y volvió a enfrentar su mirada a la figura del espejo. Nada había cambiado en esos segundos.
Sin pensarlo más, y mientras la última lágrima corría por su mejilla izquierda, abrió la puerta y se fue; dejando allí encarcelado al espejo, a las mentiras y a su pasado.
Como siempre que las cosas no van bien, decido escribir, y
llevaba mucho tiempo sin hacerlo con el corazón destrozado; por esta razón,
pido perdón por el exceso de sinceridad y por el filtro de lágrimas que
derramaré mientras escribo.
Unos días pienso que estoy bien, que no pasa nada por no
tenerte, por no contarte mis días… Al día siguiente, o a las dos horas, lloro;
me doy cuenta que no estoy bien, que odio no tenerte, y que te necesito en mi
día a día. Y esto es una montaña rusa que no para, no hay pausa ni para el
maquinista, ni para los pasajeros de esta cruel atracción. Ya no me entiendo, y tampoco te entiendo.
Le habíamos puesto tantas ganas para que la máquina girase
dulcemente, que no es fácil hacerla parar de golpe.
¿Y qué opinas de los recuerdos? Cada día es uno nuevo, y ya
no tengo lágrimas para intentar borrarlos y curar la herida con la sal…
Creo tener claro algo, y es que te quiero. Que quiero
compartir contigo mis días, quiero despertarme con tus besos en la espalda,
quiero hacer planes y hacer cosas improvisadas, quiero sorpresas y
sorprenderte, quiero sentirme guapa cuando me veas, y verme reflejada en tu
sonrisa, quiero que me comas con los ojos pero que me abraces con el corazón,
quiero verte reír conmigo, y que no llores nunca más por mí. Te quiero a ti.
También tengo claro lo que no quiero, y es que no quiero una
relación sin sorpresas, sin ganas de vernos y tocarnos, sin sentimientos, sin
besos en la espalda. No quiero una relación sencilla, quiero que te enfades
conmigo pero que me perdones cuando tengas ganas de besarme. Que me grites,
pero solo para decir que me quieres. Quiero que me hagas de rabiar, que me
desilusiones para luego volverme a ilusionar. Que me muerdas pero me beses
después. No quiero noches de bodas, quiero noches de batallas.
Espero poder leerte esto algún día, y espero que te lo lea
porque hayas dicho que sí.
De repente, ella gritó entre sollozos que se callara, que no
quería seguir discutiendo. Se secó las lágrimas y sacó de su bolso azul su
estuche de maquillaje. Él la miró con los ojos llenos de rabia por no haber
dado él el golpe de estado que declaraba la última palabra, pero cuando vio
aquel neceser, bajo la mirada, y la última lágrima de furia, se transformó en
tristeza.
Recordó cada vez que ella entre risas se pintaba los labios
de rosa pálido y acto seguido le besaba en la frente para “que todas sepan que
eres mío”. Ese recuerdo le llevo al primer aniversario.
Al despertarse ese lunes, se encontró una marca de un beso
con ese pintalabios rosa en su mesilla, otra en el suelo de parqué, otra en el
marco de la puerta, y finalmente, un texto escrito en el espejo del baño:
“Buenos días mi rey; felicidades! Un año juntos compartiendo lo bueno y lo no
tan bueno, aguantándonos el uno al otro, comprendiéndonos, pero sobretodo,
amándonos siempre, besándonos siempre y sonriendo siempre al otro. Gracias.
Siempre tuya, Lorena”. Otra lágrima de tristeza se escurre por esas ojeras
marcadas por las largas noches en vela, intentando darle la espalda a los
problemas, pero sobretodo, dándole la espalda a ella.
Frena. Un peatón cruz corriendo pidiéndoles perdón con la
mano. Ella baja la mirada. Cuanto tiempo llevará sin pedirle perdón. Y
recuerda. Cuando cada discusión, era solucionada con un perdón; cuando corría a
sus brazos sollozando y diciendo que era estúpida. Y recuerda, su primera
discusión.
Dos jóvenes de 19 años discutiendo, gritándose como si el
fin del mundo se acercase y uno de ellos tuviese la culpa. Toda la tragedia se
originó porque Raúl la había visto hablando con un chico y ella no le contó
quién era. El chico era su hermano Alejandro, aún desconocido para Raúl. Se
echaron en cara todo un mes de reproches, que aunque no fuesen muchos, sirvió
para que los dos dejaran de hablarse durante 3 días. Ese tercer día, Raúl se
presentó en casa de Lorena con una cartulina donde ponía “PERDÓNAME POR SER TAN INSOPORTABLE”. Lorena rompió a llorar de la risa y se besaron, mientras se pedían
perdón. Los celos y Raúl. Cuantas y cuantas discusiones habían sido originadas
por esos demonios que lo perseguían.
Pulsa un botón. Un cd empieza a cargarse en el estéreo del
coche. Los dos saben que canción sonará la primera. Y los dos tienden la mano a
pulsar el numero 2 pero no llegan a tiempo. El destino es más rápido y hace que
se cuelen los dos primeros acordes entre sus dedos. Los dos detienen el
movimiento y vuelven a su posición de defensa. Recuerdan. Raúl recuerda.
Los tirabuzones de su pelo al moverse al ritmo de esas
notas, eran la octava maravilla del mundo. Su risa era la melodía más
cautivadora del universo. Y bailaba. Y le sacaba a bailar. Y él se hacía de
rogar para poder contemplarla un rato más. Ahora nadie ruega.
Lorena recuerda. Como la miraba; parecía que se iban a
fundir en cualquier momento del deseo. Ella se movía para que él la mirase. Y
él lo hacía encantado. Sus ojos ardientes eran la droga que la hacía extasiarse
con esa canción. Ahora no hay fuego.
El primer día que llegaron a Madrid, llegaron a pararse en
10 semáforos en rojo. Y en cada semáforo se comían a besos. Los coches los
pitaban cuando no se daban cuenta que había cambiado de color. Y ellos se reían
como locos, esperando impacientes el siguiente semáforo. Fue como una promesa
sellada en silencio, con el silencio de los besos, con ese hermoso silencio de
caricias y amor.
¿Hace cuánto dejaron esa promesa olvidada? ¿Hace cuánto
Lorena había guardado esa promesa joven en la caja de zapatos? ¿Hace cuánto
Raúl había olvidado esa promesa?
Bajan la mirada. Verde. Se perdió la oportunidad. Se les
escapó el tiempo.
Era imposible contener las lágrimas. La impotencia de los
dos era tan grande que las ventanillas de aquel Opel Corsa parecía que se
abombaban. Ya no se entendían. Ella quería consumir su juventud; él ya quería tranquilidad.
Ella guardaba en una caja de zapatos todos los sueños que no se habían
cumplido; él se conformaba con olvidarlos. Ella despertaba cada mañana con una
canción en la cabeza; él, sin embargo, ponía en la radio las noticias.
¿Dónde quedaron aquellas miradas tímidas? ¿Aquellos besos
robados? ¿Dónde había quedado la magia y el deseo?
Y allí estaban, gritándose, llorando por no saber la
solución, mientras avanzaban entre la densa
Hace años, ese recorrido lo hacían con ilusión, con los bolsillos
llenos de ganas, con los ojos llenos de amor, con las bocas llenas de sonrisas,
y de besos… besos que ya sabían amargos.
Habían llegado aMadrida cumplir sueños. Soñaban con vivir,
con descubrir, con descubrirse, prometiendo que siempre estarían juntos.
Soñaban juntos, y vivir juntos había sido su mejor aventura.
Desde entonces,
habían cambiado muchas cosas; quizás todas, menos aquel coche.
Aquel coche donde hoy se gritaban, había sido su alfombra
mágica, su nube de algodón dulce. La tapicería había sido su ropa, su abrigo y
su justiciero. Cada kilómetro de ese coche, era una historia.